Las cuatro pruebas, en orden
Primera: ¿el pronóstico se publica antes del inicio, siempre? Segunda: ¿trae cuota mínima y stake, o solo el nombre de un equipo? Tercera: ¿los resultados se publican pierdan o ganen, en el mismo lugar? Cuarta: ¿hay alguien identificable que responda? Si falla una sola, ya sabés qué tipo de servicio es. No hace falta discutir de fútbol para descartarlo.
Cómo auditar un historial en diez minutos
Buscá tres pronósticos viejos y comprobá que el mensaje sea anterior al partido. Fijate si hay mensajes editados. Contá cuántos manda por día: quince picks diarios no son selección, son cobertura para que algo pegue. Y mirá si las derrotas están con la misma tipografía que las victorias o escondidas en un hilo aparte.

Las cinco señales de humo
Porcentajes de acierto imposibles. Capturas de ganancias sin el pronóstico previo. Presión para pagar hoy porque "quedan tres lugares". El pick que llega con el partido empezado, así siempre parece que iban ganando. Y el clásico: pedirte que abras cuenta en una casa concreta por su enlace, porque ahí está el negocio real.
Cuánto es razonable pagar
El costo tiene que ser una fracción chica de lo que movés por mes. Si la cuota mensual se parece a tu apuesta media, el número no cierra ni con un buen mes. Y ojo con el precio como señal de calidad: cobrar caro no prueba nada, es una decisión de negocio del que vende, no una medida de su acierto.
Suelto o suscripción, según cómo apostás
Si apostás de a ratos, un pronóstico suelto te deja probar sin comprometerte. Si apostás todos los días y con volumen, una cuota mensual puede salir más barata por unidad. Lo que casi nunca conviene es la suscripción anual con descuento: te ata a un servicio que todavía no mediste.
Cómo lo hacemos nosotros
Vendemos el pronóstico de a uno, con un pago y sin suscripción, y el resultado queda publicado gane o pierda en la misma página donde se vende. También hay un canal mensual con tipsters pagos, para quien prefiere volumen. Ver las formas de comprar →